Unidad didáctica
Una unidad didáctica es la unidad mínima de programación: agrupa, en torno a un tema o una situación, los saberes básicos, las competencias específicas, los criterios de evaluación y las actividades que se van a trabajar durante un periodo de tiempo determinado.
Es el nivel donde la programación didáctica se hace concreta. Mientras la programación abarca todo el curso, la unidad didáctica organiza unas semanas de clase con un hilo conductor claro y un conjunto definido de aprendizajes que se pretenden lograr y evaluar.
En el enfoque LOMLOE, la unidad didáctica tiende a articularse en torno a una o varias situaciones de aprendizaje, de manera que los saberes se pongan al servicio de un desempeño competencial y no se trabajen de forma aislada.
La unidad didáctica es también la escala en la que el profesorado toma la mayoría de las decisiones cotidianas: qué actividades proponer, en qué orden, cuánto tiempo dedicar a cada aprendizaje y cómo recoger evidencias de evaluación. Por eso es el documento que más directamente refleja la práctica real del aula, y el que se ajusta con más frecuencia a partir de lo que ocurre con cada grupo.
Origen normativo
La unidad didáctica no se define con ese nombre en los reales decretos de enseñanzas mínimas, pero deriva de la autonomía pedagógica de los centros (LOE, modificada por la LOMLOE) y de la normativa autonómica que regula la programación docente.
Cómo aplica en el aula
Una unidad didáctica de Matemáticas sobre proporcionalidad selecciona los saberes básicos implicados, los criterios de evaluación con los que se valorará el aprendizaje y una situación de aprendizaje que dé sentido a todo el conjunto, con sus actividades y su temporalización.
Vincular cada unidad con sus criterios desde el principio evita un problema frecuente: llegar al final del periodo y descubrir que algunos aprendizajes previstos no han quedado recogidos en ninguna evidencia de evaluación.
Cómo lo aborda Magistral
Magistral permite vincular el trabajo de aula con los criterios y saberes del currículo, de modo que cada unidad didáctica mantiene la conexión con la competencia que desarrolla y con la evaluación que después la valora.