Concreción curricular
La concreción curricular es el proceso por el que el currículo oficial se va adaptando, paso a paso, hasta llegar al aula. El currículo no se aplica igual en todas partes: se concreta progresivamente para ajustarse a cada comunidad, cada centro y cada grupo de alumnado.
Habitualmente se describen varios niveles de concreción. El primero corresponde al Estado, que fija las enseñanzas mínimas. El segundo, a cada comunidad autónoma, que establece su currículo. El tercero, al centro educativo, que lo recoge en su proyecto educativo y sus programaciones. El último, al aula, donde el profesorado lo concreta en unidades y situaciones de aprendizaje.
Cada nivel respeta y desarrolla al anterior: añade contexto sin contradecir el marco común.
En la práctica, esta cadena de decisiones explica por qué el currículo es a la vez común y flexible. El marco estatal garantiza que todo el alumnado comparta unas enseñanzas mínimas; los niveles siguientes las adaptan a la realidad lingüística, cultural y social de cada territorio y de cada centro. La autonomía pedagógica no significa improvisación: cada nivel debe respetar al anterior y documentarse, de modo que las decisiones sean trazables y revisables.
Origen normativo
El reparto de competencias entre el Estado y las comunidades autónomas, y la autonomía de los centros para concretar el currículo, se establecen en la LOE, modificada por la LOMLOE, y en los reales decretos de enseñanzas mínimas (Real Decreto 157/2022, 217/2022 y 243/2022).
Cómo aplica en el aula
Un mismo criterio de evaluación estatal puede llegar al aula matizado por el decreto autonómico y por las decisiones del departamento, que deciden su peso, su secuencia y la metodología. La concreción explica por qué dos centros pueden trabajar el mismo currículo de formas distintas.
Conocer en qué nivel se toma cada decisión también ayuda al profesorado: aclara qué puede modificar el centro o el departamento y qué viene ya fijado por la norma estatal o autonómica.
Cómo lo aborda Magistral
Magistral parte del currículo estatal y refleja, cuando existe, el desarrollo autonómico en la referencia de cada criterio. Sobre esa base, cada centro puede concretar pesos y agrupaciones sin perder el vínculo con la norma oficial.